
SANTO DOMINGO. La judoca Ana Rosa escribió este martes una página histórica para el deporte dominicano al conquistar la primera medalla de oro de República Dominicana en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
Tras subir a lo más alto del podio, la atleta aseguró que la fortaleza mental fue el factor determinante para superar la presión de competir en casa y darle al país la primera presea dorada del certamen.
La presión de competir en casa
Ana Rosa reconoció que disputar unos Juegos Centroamericanos en República Dominicana representó un reto adicional por las expectativas del público y el deseo de regalarle una alegría al país.
La judoca explicó que durante toda su preparación trabajó para mantener el enfoque únicamente en el objetivo deportivo.
«El foco fue tener un objetivo muy claro. Al ser unos juegos en casa existe una presión porque queremos darle el mejor resultado al país. Mantener la mente clara, centrada en los entrenamientos y enfocada en el objetivo fue lo que hizo posible este resultado», expresó.
La final fue el combate más exigente
La campeona dominicana confesó que el combate por la medalla de oro fue el momento de mayor tensión de toda la competencia.
Al tratarse de la última categoría en disputa durante la jornada de judo, la presión aumentó conforme avanzaba el programa.
«La final llevaba una presión muy grande. Yo era la última categoría y eso conlleva mucho más estrés porque era la última medalla de oro del día. Mantener el objetivo claro y la mente serena fue lo que ayudó a conseguir la victoria», afirmó.
Un abrazo que resumió años de sacrificio
Después del combate, uno de los momentos más emotivos llegó con el abrazo entre Ana Rosa y su entrenador.
La judoca explicó que ese gesto representó la recompensa de años de preparación, disciplina y esfuerzo compartido.
«Ese abrazo significa que todo el trabajo ha valido la pena. Toda la preparación dio resultado. Es un abrazo de orgullo porque hoy el trabajo salió al máximo», comentó.
El apoyo del público impulsó a la campeona
El escenario lució completamente lleno durante las finales de judo y Ana Rosa destacó el respaldo recibido por los aficionados dominicanos.
La atleta aseguró que competir ante su gente se convirtió en una motivación adicional durante toda la jornada.
«Estoy muy contenta y orgullosa de ver a mi gente del judo, a mi familia y al pueblo dominicano. No cabía una persona más en esas finales y fue muy emocionante sentir ese apoyo», manifestó.
Una celebración junto a su familia
A diferencia de otras competencias internacionales, donde suele compartir sus triunfos mediante una llamada telefónica, esta vez pudo celebrar inmediatamente junto a sus seres queridos.
Su madre, hermanas y otros familiares estuvieron presentes en las gradas para presenciar el momento histórico.
«Mi mamá está aquí, mis hermanas, mi cuñado y toda mi familia. Hoy no tuve que llamar a nadie; todos me vieron ganar en vivo y en directo», dijo emocionada.
Un oro que impulsa a República Dominicana
Con esta victoria, Ana Rosa entrega la primera medalla de oro para República Dominicana en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 y reafirma su posición como una de las principales figuras del judo nacional.
Su triunfo también representa un impulso anímico para la delegación dominicana, que busca aprovechar la condición de anfitriona para protagonizar una de sus mejores actuaciones en la historia del evento.